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lunes, 25 de junio de 2012

EL PLACER DE LEER



El curso ha llegado a su fin y estos últimos días hemos tenido la sensación de que nos faltaban muchas cosas por hacer. Es como cuando despides a alguien y te empeñas en contarle, pedirle, rogarle...
Creo que la creatividad fluye mejor cuando va acompañada de un poco de estrés, al menos en mi caso y en estos día no nos ha faltado.
Los niños y las niñas quedaron tan encantados con sus sesiones de Kamishibai, que querían seguir interpretando.
Así que haciéndoles caso,volvimos a convertir la Biblioteca en protagonista. 
Esta vez para hacer una especie de maratón de teatro de guiñol.
Es increíble cómo cuando disfrutamos con lo que hacemos, el trabajo no cansa, te carga de energía.
La biblioteca de nuestro cole ha estado ambulante durante varios cursos, debido a la falta de espacio para ubicar algunas clases. 
Este curso ha estrenado un espacio estupendo y aunque todavía en sus estantes lucen muchos libros viejos y poco atractivos a simple vista (poco a poco la iremos mejorando), la hemos convertido además de espacio para leer y escribir en lugar de encuentro.
Sabemos que está ahí esperando para transformarla y convertirla en protagonista de nuestras actividades en torno a los libros.
Estas últimas sesiones de guiñol, han sido grabadas para ponerlas en el blog de la clase, porque lo tienen como un medio de llegar a sus familias, cuando sus familias no pueden verlos.
Olvido decir que mi competencia en el manejo de los audiovisuales deja mucho que desear y los recursos de los que dispongo son un poco rudimentarios.
Así que habrá que conformarse con algunas fotos, ya que los vídeos han salido regular.
De todas formas hemos quedado citados para el próximo curso.
Creo que ahora que nos conocemos bien, será fácil unir lazos entre los que abandonan la clase y los que llegan nuevos, para seguir haciendo cosas juntos.


Una vez más la lectura puede ser motivo de encuentro.


Creo que lo tenemos muy fácil. A los niños y niñas en general no hace falta animarles a leer porque  los libros ejercen una gran atracción sobre ellos de modo natural. Necesitan que se los facilitemos  y por supuesto  tiempo para leer.



jueves, 7 de junio de 2012

Leo, leo ¿Y por qué no, en el recreo?



Con el  objetivo de hacer más distendido el tiempo que pasamos en el colegio, ahora que el calor aprieta, estamos llevando a cabo un pequeño proyecto que tiene como protagonista la lectura de cuentos a través del kamishibai
Voy a intentar explicarlo de una forma sencilla por si alguien se anima y quiere llevarla a cabo.
Partimos de cinco leyendas, muy bien narradas por cierto y con unas ilustraciones llenas de colorido, que vienen escritas en unas láminas adaptadas para utilizar con este recurso. 
Por cierto también están traducidas al inglés y al francés .
La secuencia didáctica más o menos es la siguiente:
Para que los niños y las niñas se interesaran por su lectura las puse en la Biblioteca de la clase en un sitio reservado para las novedades, tanto las que aportan ellos y ellas como las que sugiero yo .
Poco a poco se fue despertando su interés y formando grupos para leer entre varios. 
( Les encanta leer juntos).
¿Y por qué no las leemos a un público?
 El trabajo ya estaba hecho. 
A partir de ahí sólo hacía falta  ayudarles en la organización y canalizar sus sugerencias.
Después vinieron los ensayos y...
La puesta en marcha.
¡¡¡Tenemos que conseguir que a los niños y niñas de nuestro cole les atraiga la idea de perder un poco de recreo a cambio de escuchar un cuento!!!.
Este era nuestro objetivo.
Manos a la obra: 
Lo primero es dar publicidad, mediante carteles que ponemos por los pasillos.
Pero, cómo hacer para que el púbico no abarrotara la Biblioteca?
Necesitábamos controlar el acceso. 
¿Cómo?
Haciendo entradas.
¿Cómo las distribuimos?
Después de calcular las personas que cabrían, sin agobiarnos y para que nadie se quedara sin escuchar un  cuento,
llegamos a la siguiente conclusión:
Entregaríamos a cada tutora veinticinco entradas en total, cinco por cuento, para que ellas las repartieran según criterio.
También invitaríamos cada día a una clase completa de infantil.
Por supuesto no nos olvidamos de los mayores, que podrían recoger su entrada hasta agotarse. Cinco como máximo. 
Las familias tienen entrada vip.
Con este público tan diverso sólo cabía esperar que la función saliera de maravilla.
Y así está siendo. Todavía no hemos terminado y cada día que pasa mejoramos  algo.
Anécdotas:
Los mayores ya nos piden reserva de entradas por anticipado.
Hoy me dice una madre que su niña lloraba porque había perdido su entrada y no pudo entrar ayer a escuchar Hans y la princesa. Problema resuelto. Mañana está invitada para El Chacal y el erizo.Se ha puesto contentísima cuando le hemos dado la entrada.
Las caras de l@s infantiles guardando cola para entrar con su entrada ya os las imaginaréis.
Las abuelas y las mamás ni os cuento. Y yo estoy encantada, de poder disfrutar de todo esto.