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domingo, 8 de junio de 2014

No es cuestión de tiempo

El curso llega a su fin y parece que entramos en una carrera contra reloj.Todo cobra velocidad.

No tengo tiempo, me falta tiempo, no puedo perder tiempo, necesito tiempo. 

Es algo que a estas alturas de curso repetimos continuamente y casi sin darnos cuenta.


El baile de fin de curso, la fiesta de despedida, los exámenes, las pruebas de evaluación externas, acabar los libros de texto...

Con tantas cosas, es difícil prestar atención a ninguna."Calma". 
Para aprender y disfrutar haciéndolo hace falta calma. 

Es fácil, enredados en esta vorágine, perder de vista los procesos de aprendizaje, siendo estos los que nos marcan el camino a seguir.

Esta mañana, mientras teníamos nuestro encuentro con los más pequeños del colegio, observaba cómo todo se ralentizaba. 
No había prisas. 
¡Tenían junto a ellos a unas criaturas tan pequeñas!. Cuánta delicadeza en el trato.
¡Con qué cariño los cogían de la mano para sentarlos a su lado! 
"No hay prisa para enseñarles como hay que ir al cine" ( vamos a ver juntos La tropa de trapo). Ellos y ellas marcan el ritmo. Su ritmo.

El verdadero aprendizaje, requiere su tiempo, su ritmo el de cada cual.
Los mayores han sabido adaptarse a los pequeños, sin ninguna dificultad.

Es cuestión de dar importancia a lo que en realidad la tiene y dedicarle el tiempo que necesita. 

Una de las cosas que más valoran en la clase es cuando acaban el trabajo y tienen tiempo libre
Es el tiempo que mejor aprovechan. Están ocupados en temas de su interés. Ya se ocupan de no malgastarlo.



 No es cuestión de tiempo. Es cuestión de priorizar. 





martes, 26 de noviembre de 2013

La vida en el aula


En mis muchos años de trabajo dedicados a la tarea de ser maestra 
( actualmente trabajo con niños y niñas del primer ciclo de primaria), no ha habido ni un solo día que no me haya llevado a casa alguna anécdota para comentar.

Tanto es así que en mi diario de clase tengo un espacio destinado para su registro.
Hay días que surgen tantas cosas de forma espontánea que si les prestas atención se producen unas dinámicas que solo hay que dejarlas fluir.

Esos días son auténticos. 

Es increíble la capacidad de organización que pueden llegar a tener. Llega un momento que no me necesitan.

Por las mañanas es habitual  dejar un tiempo en la clase para que comenten sus cosas, se muestren lo que traen de casa ... Para después abrir la biblioteca.

Esto significa que la persona encargada ese día, prepara la mesa  coge el archivador con las hojas de registro y espera a que le pidan o devuelvan la hoja una vez apuntado el libro que se van a llevar a casa.

 El resto de la clase lee libremente de forma individual o por parejas. La única consigna es que hay que hablar muy bajito para no molestar a quien lee en silencio.

A veces están muy interesados en leer y dejamos más tiempo. Otras veces los que se cansan se ponen a trabajar en otra actividad que tienen pendiente o una tarea inacabada.

 Hay quien sigue absorto en un libro y sigue leyendo un poco más porque le interesa mucho lo que está leyendo.
Luego nos cuenta que había de interesante en ese libro por si alguien quiere leerlo otro día.

A veces es tan buena le recomendación, que tenemos que sortearlo. 

También es tiempo de escribir cuando la biblioteca está abierta. 

La escritura forma parte de la vida del aula para comunicar los recados a las familias, para recordar algo que no se nos olvide, para decir algo bonito a alguien que queremos mucho o para escribir una carta pidiendo perdón a mamá porque alguien se ha enfadado con ella y está triste o para decir a papá lo mucho que lo echo de menos.

Cuando los sentimos cerca y les prestamos atención por delante de los contenidos, el tiempo de la clase es más rico y mucho más propicio para aprender , entonces todo resulta mucho más fácil.







miércoles, 16 de mayo de 2012

Elogio de la educación lenta



Hace algún tiempo llegó a mis manos esta pequeña joya de Joan Doménch Francesh. 

Hoy que venía un poco agobiada, por la cantidad de cosas que surgen en estos últimos meses lo he vuelto a coger y, no he podido resistir la tentación de invitaros a leerlo.
Estoy de acuerdo con él cuando dice que " La educación necesita tiempo sin tiempo" El aprovechamiento del tiempo en la escuela no pasa por su ocupación absoluta [...]

La escuela acelerada llena el tiempo de prisas y precipitaciones y lo aprovecha tanto que no deja tiempo para la elaboración y la recapitulación, esenciales para lograr una buena comprensión.

Y lo que es peor produce estrés y dolor de 
cabeza cómo me ha ocurrido hoy a mí, por olvidarme de desacelerar.

Como dice Stefan Klein " la prisa es el mejor modo de perder el tiempo"

miércoles, 2 de mayo de 2012

Mientras llega la inspiración

Llevo un buen rato delante del ordenador intentando escribir y no lo consigo. 
La inspiración no llega siempre que la necesitas. Por eso mientras llega o quizá para que llegue he puesto estas flores. 
Es una imagen preciosa. Su belleza está en su diversidad. 
Creo que tendré que escribir sobre este tema "La diversidad en nuestras clases".
Pero no solo diversidad en los niños y niñas, también en los recursos. Alguien dijo alguna vez que la diversidad se trata con la diversidad. Entonces,¿ Por qué  nos empeñamos en homogeneizarlo todo?. Todos tenemos algo que enseñar y algo que aprender. Esta mañana he tenido una ocasión preciosa, mientras observaba a una alumna que estrenaba su blog  y me pedía que le asesorara en algunas cosillas. ¡Qué rápido lo ha aprendido! No me lo podía creer. ¡Con la de horas que he necesitado yo!
¡ Nuestros niños y niñas están preparados para tantas cosas! Sólo necesitan que les demos la oportunidad de hacer cosas diferentes a las que los tenemos acostumbrados normalmente.
Seguiré reflexionando sobre el tema, mientras llega la inspiración.

jueves, 19 de abril de 2012