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domingo, 8 de junio de 2014

No es cuestión de tiempo

El curso llega a su fin y parece que entramos en una carrera contra reloj.Todo cobra velocidad.

No tengo tiempo, me falta tiempo, no puedo perder tiempo, necesito tiempo. 

Es algo que a estas alturas de curso repetimos continuamente y casi sin darnos cuenta.


El baile de fin de curso, la fiesta de despedida, los exámenes, las pruebas de evaluación externas, acabar los libros de texto...

Con tantas cosas, es difícil prestar atención a ninguna."Calma". 
Para aprender y disfrutar haciéndolo hace falta calma. 

Es fácil, enredados en esta vorágine, perder de vista los procesos de aprendizaje, siendo estos los que nos marcan el camino a seguir.

Esta mañana, mientras teníamos nuestro encuentro con los más pequeños del colegio, observaba cómo todo se ralentizaba. 
No había prisas. 
¡Tenían junto a ellos a unas criaturas tan pequeñas!. Cuánta delicadeza en el trato.
¡Con qué cariño los cogían de la mano para sentarlos a su lado! 
"No hay prisa para enseñarles como hay que ir al cine" ( vamos a ver juntos La tropa de trapo). Ellos y ellas marcan el ritmo. Su ritmo.

El verdadero aprendizaje, requiere su tiempo, su ritmo el de cada cual.
Los mayores han sabido adaptarse a los pequeños, sin ninguna dificultad.

Es cuestión de dar importancia a lo que en realidad la tiene y dedicarle el tiempo que necesita. 

Una de las cosas que más valoran en la clase es cuando acaban el trabajo y tienen tiempo libre
Es el tiempo que mejor aprovechan. Están ocupados en temas de su interés. Ya se ocupan de no malgastarlo.



 No es cuestión de tiempo. Es cuestión de priorizar. 





domingo, 11 de noviembre de 2012

Cosas pequeñas

A veces dejamos pasar desapercibidas las cosas más sencillas porque creemos que carecen de interés. Otras veces vamos tan deprisa que ni las vemos. A veces ocurre que no estamos atentos al momento presente y suelen pasar de largo. A veces vamos a tanta velocidad que nos cuesta parar.
 "No podemos perder tiempo".
En el día a día de nuestras clases ¡Ocurren tantas cosas pequeñas! Sólo necesitamos parar de vez cuando y romper el ritmo frenético que marcan los contenidos, los horarios, las actividades ...  La vida entra en el aula cada día de la mano de esas pequeñas criaturas. 
Creo que si abrimos bien los ojos y cambiamos la mirada , todo será muchísimo más fácil, además de increíblemente más satisfactorio. 
Dice Paolo Freire en "Cartas a quién pretende enseñar"que una de las cualidades que no debe faltar es la amorosidad porque sin ella nuestro trabajo pierde el significado. Y amorosidad no solo para los alumnos sino para el propio proceso de enseñar.
                                                                                                                                   

miércoles, 16 de mayo de 2012

Elogio de la educación lenta



Hace algún tiempo llegó a mis manos esta pequeña joya de Joan Doménch Francesh. 

Hoy que venía un poco agobiada, por la cantidad de cosas que surgen en estos últimos meses lo he vuelto a coger y, no he podido resistir la tentación de invitaros a leerlo.
Estoy de acuerdo con él cuando dice que " La educación necesita tiempo sin tiempo" El aprovechamiento del tiempo en la escuela no pasa por su ocupación absoluta [...]

La escuela acelerada llena el tiempo de prisas y precipitaciones y lo aprovecha tanto que no deja tiempo para la elaboración y la recapitulación, esenciales para lograr una buena comprensión.

Y lo que es peor produce estrés y dolor de 
cabeza cómo me ha ocurrido hoy a mí, por olvidarme de desacelerar.

Como dice Stefan Klein " la prisa es el mejor modo de perder el tiempo"